LAS GUÍAS CORPGLAM

Nuestros consejos de cuidado

Cada joya Corpglam está pensada para acompañarte cada día y en cada momento.

Como toda pieza preciosa, merece un cuidado delicado para conservar su brillo y su belleza con el paso del tiempo.

Guía de cuidados

Limpia tus joyas con delicadeza

Acostúmbrate a limpiar tus joyas con un paño suave y seco una o dos veces al mes. 

Este gesto delicado revive su brillo y elimina las impurezas acumuladas en el día a día.

Dales momentos de descanso

Te recomendamos quitarte las joyas antes de dormir. 

Este hábito ayuda a conservar su forma, evita tensiones innecesarias y prolonga su durabilidad.

Guárdalas en su estuche

Cuando no las uses, guarda tus joyas lejos de la luz y la humedad. 

Los estuches y bolsitas Corpglam son perfectos para protegerlas de los arañazos y conservar su brillo por mucho tiempo.

Evita cualquier contacto con el agua

El agua, el jabón o el cloro pueden alterar el brillo de tus joyas. 

Te aconsejamos quitártelas antes de ducharte, lavarte las manos o bañarte.

Aplícate tus cuidados antes de ponerte las joyas

Los perfumes, las cremas y los cosméticos pueden empañar su acabado. 

Para conservar su belleza, póntelas cuando hayas terminado tu rutina.

Quítatelas durante la actividad física

El deporte y los movimientos repetitivos pueden provocar golpes o arañazos finos. 

Para conservar su delicadeza, quítate las joyas antes de cualquier actividad física.

Una joya que se lleva con regularidad muestra de forma natural las huellas del tiempo, sea cual sea su material, porque acompaña el ritmo de vida de quien la lleva.


Para conservar su brillo lo mejor posible, te compartimos algunos consejos esenciales de cuidado.


Con el tiempo pueden aparecer ligeras marcas. Un cuidado suave y regular conserva la belleza de la joya durante mucho tiempo.

CUIDADO DE TUS JOYAS

Para cuidar tus joyas, te recomendamos eliminar con delicadeza el polvo y las marcas del día a día con un paño suave de microfibra o una gamuza. Este gesto sencillo revive su brillo y conserva su acabado.

Para una limpieza más profunda de tus joyas con baño de oro de 18 quilates, puedes usar agua tibia ligeramente jabonosa y, si es necesario, un cepillo muy suave, frotando con delicadeza la superficie de la joya. Tras la limpieza, es importante secar bien cada pieza para evitar cualquier resto de humedad. Para tus demás joyas, utiliza preferiblemente un paño suave y seco, sin agua.

Estos consejos son orientativos y pueden variar según el uso y la naturaleza de cada joya.